Hoy, mientras África duerme, dirijo unas palabras a una mujer, estrella del Norte (creo), que guarda en su interior a una chiquilla, con sus dudas, sus temores, y que quizás no esté pasando por su mejor momento.
Quisiera estar contigo, respirar el mismo aire, sentir tu voz, y que tu sintieras la mía, buscar tu mirada, huidiza a veces, atrapar el momento en una burbuja de cristal, y atesorarlo en el recuerdo, donde se atesoran mis sueños de niño, cuando aún creía en ellos.
Abrazarte y que, sinceramente, sintieras mi calor, mi persona, sin más. Sin otra pretensión que la de que sepas que me tienes, y puedes contar conmigo. Sabes que alguien es especial, cuando puedes compartir el silencio, precioso silencio, sin necesidad de cortar el aire con palabras, no siempre tan necesarias.
Pero no puede ser…, al menos de momento…
Despierto y tiendo lazos de escritos, relatos, anécdotas, con la esperanza de que tomen forma de abrazo, que cruce la distancia que nos separa, y lleguen a un trocito de tu corazón, cubierto de su propio exoesqueleto, que lo hace palpitar, protegiendo tan sensible, delicado y precioso contenido. Refugio del alma clara y luminosa que se escapa por todos y cada uno de tus poros, creando un aura en derredor tuya, dándote esa divina presencia. Etérea.
Maldigo el tiempo, maldigo la distancia y lamento tu pesar.
Escribo palabras sinceras, como sincero es mi apoyo, y sincero es el cariño que te tengo. Curioso mundo, que pone tan difíciles las cosas, y tan lejanas…
Sin dudarlo, me adentraría en el monte de las ánimas, la noche de todos los santos, a buscar tu banda azul, por estúpido que pareciese, si con ello recuperaras tu sonrisa, esa que me inspira, esa que adoro, esa que ilumina oscuros rincones, y acaricia sentimientos yermos e inertes.
No temas al agua, símbolo de nacimiento, de nuevo comienzo, de principios. No temas ahogarte, no lo harás, no debes. Más, sabiendo que fuera, en la superficie, estoy del todo seguro, te espera alguien especial, que moriría sin ti. Y como el alma une al cuerpo por un hilo invisible de plata, seguro estáis unidos por ese hilo, resistente, como el acero, que nada ni nadie puede quebrar. Y seguro él, está tirando de ese hilo, desesperadamente, pues, aunque quizás ni lo conozcas, si lo necesites, y él a ti.
El destino, niño caprichoso, juega con amargas cartas, a veces, y quizás retiene el momento de conoceros, por simple diversión.
Resiste, asciende, eres única, preciosa y especial. Y lo sabes.
Por último, niña kaótica, decirte una frase que leí, y he adaptado. Dice así:
“El carácter y la personalidad, no se forman con los Años, sino con los Daños.”
Estoy seguro que tienes un gran carácter y una fuerte personalidad. Haz uso de tus armas. Demuestra que, bien podrías ser Minerva, hecha carne, y vence a esos fantasmas que perturban tu existir.

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