Un maestro viajaba con sus discípulos , muchachos jóvenes ávidos de aprender del sabio y sus experiencias.
En el transcurso de una travesía, mientras rodeaban una montaña, divisaron sobre la ladera de la misma una construcción muy humilde, y se acercaron para solicitar comida y bebida.
El dueño de casa los recibió amablemente y le ofreció alimento , consistente en queso y pan, el cual consumieron mientras conversaban con la familia del hombre que los recibió.
Allí conocieron a su esposa y sus 3 hijos, los cuales estaban vestidos pobremente, dicha situación llamo la atención de los visitantes, los cuales por curiosidad lo interrogaron sobre su medio de vida en una región tan inhóspita y alejada de la civilización.
El rudo montañés les señalo una vaca flaca y esmirriada, con la cual se alimentaban pobremente y cuando sobraba, hecho que ocurría en contadas ocasiones, vendían el excedente de quesos al pueblo vecino y obtenían otros alimentos. El hombre agradecía tener la vaca y se resignaba a los medios que ella le proporcionaba.
El sabio cuando se iban le indico a uno de los discípulos que se acercara a la vaca y la empujara por el precipicio lindero, a lo que este respondió ¡ Maestro si le matamos la vaca de que vivirá esta pobre y gentil familia!, el maestro sin dudar le indico ¡ Empújala por el desfiladero!. Así lo hizo y la empujo.
Este hecho quedo grabado en los pensamientos del discípulo y el maestro no le dio ninguna respuesta para explicar el porque de dicha acción.
Al año ya separado de su guía el discípulo decidió volver a aquellos parajes para ver si la familia había sobrevivido a aquella perdida de la cual el se sentía culpable.
A medida que ascendía por la ladera de la montaña comenzó a divisar la casa del montañés y para su sorpresa podía apreciar que la misma era mas grande y estaba mejor cuidada que el año anterior.
Al encontrarse con el hombre, este lo reconoció y se apuro a contarle que el día que ellos se habían ido su vaca se desbarranco y murió, y que ello los obligo a buscar otros medios de vida, por lo que viajaron a los pueblos vecinos y descubrieron nuevas formas de obtener alimento y mejorar sus medios de vida, ya que tuvieron que aprender nuevas habilidades como el hilado y el conocer mas gente les permitió encontrar otras alternativas para sobrevivir.
Moraleja : A veces conformarse con la vaca que tenemos nos impide ver otras formas de alimentarnos.
Y otra moraleja: Es necesario romper el círculo que se repite una y otra vez, de cualquier modo, siempre puedes recurrir a la vaca, que siempre estará ahí, muy abajo, al fondo del barranco, al sur del sur, pero es interesante estudiar otras opciones.





