miércoles, 26 de octubre de 2011

Ya llegó.

Aunque tímidamente, ya esta llegando el frío a estas latitudes.

La pasada madrugada, me he sorprendido, buscando la sábana, desterrada desde mayo a los pies de mi cama, esperando calentar lo justo y necesario para volver a conciliar el sueño. Tengo que empezar a acostumbrarme a dormir con pijama..., pero me cuesta una "jartá".

Consecuencias, resfriado de narices, y para mayor diversión, enfrente de la oficina, hay una obra interminable, que deben pasarlo de puta madre con el martillo neumático, porque no le veo otra explicación.

Así que, doy la bienvenida a mi adorado y breve otoño-invierno-primavera, que disfrutamos por aquí, embotado, aturdido, con fortísima cefalea, y atosigado por una capataz, (preciosa, eso sí), que me obliga a recoger fresas...(¿verdad victoria?) ¡ay mama!.


sábado, 22 de octubre de 2011

India Martinez



En este mundo, cada vez más perro y duro, de vez en cuando, Dios, condescendiente, abre el cielo, y deja caer un ángel para que ilumine sendas, y aplaque corazones.

Anoche, me hablaron de ella, y esta mañana, la he visto y escuchado, con atención.

No es que su voz acaricie el alma, es que la desgarra en un lamento, para luego coserla a besos. Hacía tiempo que no oía una voz igual. 

Jennifer Jessica Martínez Fernández, nombre artístico India Martínez, nacida en el 1985, para bien nuestro.

He añadido un vídeo, donde solo está acompañada por la guitarra, para que se pueda apreciar en todo su esplendor, lo que os digo.







jueves, 20 de octubre de 2011

Mi niña, mi hada.

Pobre corazón, ralentizado,
un murmullo es su latido, hibernando,
aunque pasen mil días, mil años,
te seguirá esperando.

Y te seguiré esperando,
pues no es tu cuerpo lo que amo,
no son tus curvas, ni tus manos,
sino el alma que encierran tus encantos.

Tus encantos, esos
que, queramos o no,  maldito tiempo,
con su herrumbre, acaba consumiendo,
y la fresca juventud, termina huyendo.

Termina huyendo,
no es mi caso, lo aseguro,
esperare paciente, al pie de tu muro,
seguiré tocando, crédulo, estúpido,
hasta que sangren los dedos y acabe el mundo.

Este mundo, que agoniza,
muere día a día , sin tu risa.
¿Cuándo serás consciente, que iluminas
el cielo a tu paso, cuando caminas?.

Caminas, y la vida frena,
se detiene en seco, el aliento cesa,
el aire contiene el pulso, alerta,
solo, cuando has pasado, despierta.

Despierta, como de un sueño dulce
dejando un aroma que a la noche seduce
la conciencia falla, haces que dude.
Así de hermosa, eres, así de bella luces.

No pido nada, tranquila,
no creas que pretendo hacer que decidas.
Vive tu vida, yo viviré la mía,
solo te pido, que al acabar el día,
cuando recuestes tu cabeza, relajada
y Morpheo se acerque a tu almohada,
recuerdes que alguien, desde África,
esta pensando en ti, mi niña, mi hada.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Las letras de mi vida. 2

Hoy: Todo el mundo ama a Isabel.




La canción que he elegido hoy, es "Todo el mundo ama a Isabel", de "Loquillo y los Trogloditas", posiblemente, no sea de las más pinchadas de ellos, pero, cuando inicié esta sección, quise que figuraran canciones, en principio no muy conocidas, por no caer en lo obvio. Por ejemplo, a todo o casi todo el mundo, le gusta "Mediterráneo", de Serrat, por supuesto a mi también, pero es mi deseo ir más allá.

Pues bien, podría haber puesto cualquier canción de Loquillo, (sobre todo "Cadillac Solitario"), pero lo realmente importante es lo que significó en una época de mi vida, de cigarrillos, whisky, baquetas, "garitos de ensayo", chupas de cuero, y rock, mucho rock. 

Época de claroscuros, que abarcó desde los 16 años, apenas saliendo de la adolescencia, hasta los 22 - 23 años aproximadamente, no lo recuerdo con exactitud, (madre mía, me parece que hace una eternidad). 

Conste, que trabajo desde los 16 años, y los excesos, siempre me los he pagado yo. Bueno, los excesos y todo, pues en lo económico soy independiente desde esa edad, no penséis que sangraba a los papas "pa poder pagarme el vicio". 

Pues lo dicho, que podía haber puesto cualquier canción, pero me he decantado por esta, en su versión del directo "A por ellos, que son pocos y cobardes", con sutiles diferencias.

Bueno niños y niñas, pues ahí va:

Todo el mundo quiere oler sus medias
todo el mundo la invita a lo que quiere 
puede ser un desespero 
por amor o por dinero 
nunca serás el primero 
todo el mundo ama a Isabel. 

Se ha puesto a veces muy cerca 
la navaja de afeitar 
no creo que se decida 
le gusta mucho la vida 
eso es algo que no olvida. 
Hoy saldrá una noche más. 

No la compadezcas nunca 
no se vaya a enterar 
que su risa quebradiza 
duele más que una paliza 
entra en tu orgullo y te atiza 
y te sientes un cabrón. 

Me ha besado su saliva 
y luego me ha hecho pagar 
me he sentido algo ficticio 
"pa" poder pagarse el vicio 
se ha buscado este oficio 
aunque sea a su pesar. 

Me he despertado tarde 
y ella había marchado ya 
se lo había llevado todo 
me he quedado como un bobo 
la papela, todo el costo 
y mi "American Express". 

Me he sentado en la cocina 
y he empezado a beber 
y entre confusión y prisas 
me ha surgido una gran risa 
era bella su sonrisa. 

Todo el mundo ama a Isabel.


Cartel en manifestación.

Lo he visto, y no me he podido resistir... buenísimo.



Im-presionante, como diría aquel.

martes, 18 de octubre de 2011

El Amor es Como la Gripe



(Tenía pensado escribir un post sobre la comparación entre el amor y la gripe, y googleando, me he topado con un blog de la cantante Patricia Elena, que he leido, y me ha gustado, pues es justo lo que quería transmitir, vamos, que me ha encantao, así que, siendo atrevido, y sin su permiso, paso a incluir aquí) 

Sí, ya sé que suena extraño, prosaico, y por qué no, hasta medio descarnado. Empecemos por aclarar. Realmente no me refiero al Amor, ése que más que sentimiento primario es decisión de la mente y del corazón, fortaleza y constancia. Me refiero sencillamente a lo que algunos llaman amor para ahorrar tiempo y palabras (“usted me entiende”) porque uno no sabe exactamente de qué está hecho ni cómo ocurre (por más tratados científicos que se escriban para entenderlo). Algunos lo llaman interés, atracción, química, sintonía, en fin… ¿Ya nos vamos entendiendo? Es eso que se siente por una persona en particular y a veces ni siquiera puedes explicar por qué, desafía incluso tus propias expectativas y preconcepciones (¿”por qué esta persona si yo había dicho que nunca saldría con un…” )

Quién sabe de cuántos componentes está hecha esa primera impresión que nos invita a acercarnos, que nos hace querer atisbar en la vida de la otra persona: curiosidad, intriga, excitación, entusiasmo, ilusión… En fin, quién sabe.

Lo cierto es que pasa en cualquier momento, desafiando las canciones de moda (o no tan de moda) con las que alguna vez afirmaste convincentemente tras alguna decepción, el típico “No me vuelvo a enamorar…”, etc., etc., etc.

Ni siquiera es enamorarse, pero en fin, qué importa lo que sea. El punto es que para mí, ese momento inicial se parece mucho a una gripe.

Para los cantantes, la gripe es una amenaza que puede salirte al paso antes de cualquier concierto. Y a veces, por más precauciones que tomes, no hay modo de evitarla. El leve escozor en la garganta, molesta secreción nasal a una semana del concierto y ya sabes lo que viene. Entonces, tienes dos opciones: seguir hablando y trabajando como si nada, no cuidarte y no descansar; y lo próximo que tienes es una laringitis que te arruina la experiencia y ahora sí, a hacer silencio y total reposo vocal hasta que se te pase. Qué le vas a hacer, abusaste en los ensayos, no te cuidaste y ahí tenemos los resultados.

La otra es: “Me estoy resfriando, ya sé cómo ocurre, no es nada realmente preocupante pero hay que descansar un poco, tomar líquidos, etc”.

Igual te va a doler la garganta por unos días, pero por lo menos, no perderás la voz en el intento y ya podremos cantar confortablemente ese día.

¿Será que es algo así lo de esos encuentros iniciales? Dale alas a esa llamita para que veas lo que pasa. Empieza como una broma y acabas con dolor en un sitio que ni siquiera es sólo emocional, parece casi físico.

¿y dónde duele? Muchas veces, duele en el sitio de la ternura, de la ilusión que quieras o no, fuiste construyendo. No tiene nada que ver con el otro; tal vez el otro no hizo nada o muy poco. 

Tiene que ver con uno mismo, con nuestra capacidad de soñar, de jugar, de ser inocentes al menos por un instante, como ese día en el que inocentemente, te sorprendió la lluvia con su caricia imprudente y atrevida; y ahí estamos, con gripe a una semana del concierto.

De modo que, a cuidarse de las gripes y de los encuentros iniciales sin futuro y si nos da la gripe y elegimos seguir cantando, si vamos a dejar la voz en el intento, ¡que sea por una canción que realmente vale la pena!

Porque como dice Silvio Rodríguez:
“Si decides cantar, cántalo todo,
tu camisa, tu patio, tu salud.
Si tú debes cantar de cualquier modo,
canta bien, con virtud;
pero ay amor, ay amor,
canta siempre de corazón…”

True history



No lo vi venir.

Deduzco que entró, cuando estaba conversando con ella, mediante el chat. El caso es que no lo oí.

Supongo que, aprovechó que la casa estaba a oscuras, noche cerrada y sin luna. Ni tan siquiera chirrió la puerta, como suele hacerlo, evidentemente, es muy habilidoso. No escuche sus pisadas por el frío pasillo.

Normalmente, su "modus operandis", es revisar la casa antes de actuar, asegurándose de que no hay nadie, y obrar con total impunidad. Sin distracciones.

Como siempre, estaba sentado, frente a la pantalla, y de espaldas a la puerta del estudio. Cuanto lo lamento ahora. No me volverá a ocurrir.

El sucio criminal, se deslizó en la habitación, como la serpiente que es... y disparó su asquerosa flecha, emponzoñada del veneno que el llama "amor", y atravesó mi incauto corazón, por la espalda, como los cobardes.

Cuanto lo lamento ahora... No volveré a sentarme de espaldas a la puerta, no me volverá a ocurrir, maldito y sucio Cupido.

lunes, 17 de octubre de 2011

¿Agonía?




En palabras de Cyrano, “…el beso, acento invisible sobre el verbo amar…”.

Capaz de otorgar vida… y de arrebatarla.

Es increíble que en solo unos centímetros cuadrados, convergen dos almas, y que cuando esto ocurre, se despejan más dudas, que con mil palabras.

Créeme cuando te digo que no hay en este mundo, nada más concuspicible que tus labios.

Húmedos, frescos, lascivos, en cierto modo virginales y que cuando sonríen, abren una ventana a la mañana, barriendo con su luz, tinieblas y telarañas de miles de corazones, adictos ya, para siempre, a su claridad. Eso si que es agónico.

Besarlos debe ser… bueno, los números no tienen secretos para mi, pero las palabras, los albergan todos, de tal modo, que no dispongo de forma de describir qué debe ser besarlos.

¿Es justo que solo un hombre disfrute ese milagro?

Joder, no se si será justo o no, pero te entregaría mi vida, si me la pidieras, por ser ese hombre.

Siempre he dicho, que el hombre, es una mujer no evolucionada, y recientes investigaciones, me han dado la razón. Las conexiones cerebrales entre ambos hemisferios, son mayores en la mujer, que en el hombre, ergo, somos mujeres mal hechas.

Prueba irrefutable: Hasta la década de los 40 - 50, prácticamente, el mundo estaba sumido en la oscuridad, de la cual, se empezó a salir, mira tu por donde, coincidiendo con la incorporación de la mujer en los puestos de responsabilidad. ¿Casualidad?, no lo creo.

Con todo lo dicho, y desde la humildad, te pido, no esperes que los hombres lleguemos a conclusiones, con la rapidez que tu eres capaz de hacerlo. Pobres de nosotros, minusválidos mentales, que no vemos el faro, hasta que estamos en el hospital, convalecientes del naufragio.

En verdad te ruego, si quieres algo de un hombre, díselo, directamente, sin rodeos,  no damos para más.

Por otro lado, no derrames más lágrimas, pues cada una de ellas, arrastra parte de mi alma, disolviéndola en su salada solución, y te aseguro que me queda poca ya.

El hecho de prolongar tu agonía, estoy seguro, sólo depende de ti.

viernes, 14 de octubre de 2011

Almíbar 3




Entre Kassy, y Victoria, me tenían loco. Ya no sabía que postura adoptar para no llamar la atención. Hacía días que no follaba, y mi polla respondía ante el mínimo estímulo visual.

Cuando llegó el tipo, me sorprendió que se sentara con ella. Jamás hubiera imaginado que estuviera con alguien así. Joder, no le pegaba nada. Al lado de ella, parecía un mono.

Charlaron en susurros. De vez en cuando, ella soltaba una sonora carcajada. Yo miraba el reloj, pues hacia ya diez minutos que debería estar de vuelta, pero esperaba, con mi taza vacía, y mis oídos abiertos, por si cazaba alguna palabra.

El mono se levantó, y cruzó una puerta al fondo del local, que comunicaba a un pequeño pasillo, con otras dos puertas contiguas, el baño de señoras, y el de caballeros, en este orden.

Pensé en decirle algo a Kassy, supongo que ella así lo esperaba, manipuladora de emociones, como es, pero cuando me disponía a hacerlo, vi como ella también se dirigía a los baños.

Coño, demasiada coincidencia.

Así que fue a comprobar mis sospechas.

Entré en el pequeño pasillo de los servicios, en completo silencio, sin hacer ni el más mínimo ruido. La primera puerta, la del baño de señoras, estaba cerrada, despacio la abrí, girando el picaporte, lentamente. Nada, ni un sonido. La del baño de caballeros, estaba entornada, apoyé la mano y la abrí despacio. ¡Premio.!

Pude oír un leve gemido, amplificado gracias a la acústica del baño, proveniente del váter del fondo.

Lentamente, me dirigí hasta allí, sintiendo los latidos del corazón golpeando mi pecho, mi sien y mi polla. La puerta estaba abierta unos veinte centímetros, dejando ver lo suficiente.

A una distancia prudencial, pude verla, apoyada en la pared, de pie, la pierna izquierda, sobre la taza, la camisa abierta, dejando tus pechos al descubierto, con esos pezones que me vuelven loco. Su brazo derecho, rodeaba sus pechos, y con su pulgar y su dedo corazón, se pellizcaba el pezón izquierdo, mientras su brazo izquierdo, bajaba hasta sostener la cabeza del tipo, enterrada en su entrepierna.

La falda se arrugaba en su cintura, dejando su coño disponible para la lengua del mono. El mismo coño que tantas veces he saboreado, y ese mono, a mi parecer, solo daba lametones, como un perro. Aunque para ella parecía suficiente para obtener placer, a juzgar por sus ojos cerrados, y sus dientes mordiendo su labio inferior, pero era evidente, que no estaba disfrutando, como cuando el placer se lo otorgaba yo.

Hay que saber comerse un coño, y más uno tan perfecto, bien depilado, terso, deslizando la lengua lentamente al principio, recorriendo cada pliegue, sentir como se estremece de placer, a cada milímetro, notar en tus labios, el calor creciente que se desprende de su interior, y observar como la humedad va aumentando, y mientras te recreas en sus labios internos, deslizar un dedo,  humedecido previamente, y explorar los recodos de su lubricado interior, iniciando un movimiento de mete y saca,  mientras la lengua, ahora sí, estimula su clítoris, sintiendo como se hincha, al igual que su sexo al completo, adoptando ese tono carmesí, de pura excitación. Tras introducir el índice y el corazón en su empapado coño, con el anular, lubricado, acariciar la entrada del ano, moviendo al unísono dedos, lengua y labios, en un baile magistral, cuyo desenlace, sea un largo, húmedo, imparable e infinitamente placentero orgasmo.

Dicen mis amantes, que nadie les ha comido el coño como un servidor, que el orgasmo que alcanzan, es bastante más placentero que simplemente follando.

Supongo que será cuestión de opiniones…

Y ahí estaba yo, viendo como Kassy, gozaba con la lengua de ese perro, cuando dirigí mi mirada a su cara y… la muy hija de puta, me estaba mirando, con ojos sonrientes, mordiendo su labio rojo channel, disfrutando el momento de poder que estaba viviendo. Creo que el verme formaba parte de su plan. Siempre fue muy previsora, me extrañaría que todo fuera una coincidencia.

Como decía, ahí estaba yo, contemplando la escena, con la polla a reventar, y abrumado por haber sido descubierto y atrapado en su juego, sin atreverme a emitir ni el más leve sonido, cuando…

Noto unos pechos, duros como piedras, en mi espalda, y una voz en mi oído derecho, que me dice en un susurro lascivo, casi imperceptible – “No muevas ni un puto músculo, ni digas una sola palabra” – Era Victoria.

Continuará.


jueves, 13 de octubre de 2011

Mi Sirena.

Adoro tus labios, tus ojos, tu boca,
miro la luz que reflejan mis dudas,
anidan mi alma, se hiere, desnuda
acaricia el sueño de probar tu copa.


Un lamento, un susurro, sollozos,
pequeños fragmentos, débiles, ocres,
de sueños inútiles, grises y pobres,
vanos de toda gracia y todo gozo. 


No pudo ser, no quiso amarme,
fue más rápida la corriente,
arrastró el deseo, y lo siguiente,
fue el amor. Murió al instante.


Aun así, soy fuerte, sobrevivo,
mientras respire, mientras camine,
agarrare el destino por las crines,
y cabalgaré en su lomo celestino.


No la he visto, y ya la amo,
no la tengo, no se de ella,
mi estrella del norte, mi sirena,
kaótico canto es su reclamo.

A mi kaótica niña Minerva.





Hoy, mientras África duerme, dirijo unas palabras a una mujer, estrella del Norte (creo), que guarda en su interior a una chiquilla, con sus dudas, sus temores, y que quizás no esté pasando por su mejor momento. 


Quisiera estar contigo, respirar el mismo aire, sentir tu voz, y que tu sintieras la mía, buscar tu mirada, huidiza a veces, atrapar el momento en una burbuja de cristal, y atesorarlo en el recuerdo, donde se atesoran mis sueños de niño, cuando aún creía en ellos. 


Abrazarte y que, sinceramente, sintieras mi calor, mi persona, sin más. Sin otra pretensión que la de que sepas que me tienes, y puedes contar conmigo. Sabes que alguien es especial, cuando puedes compartir el silencio, precioso silencio, sin necesidad de cortar el aire con palabras, no siempre tan necesarias. 


Pero no puede ser…, al menos de momento… 


Despierto y tiendo lazos de escritos, relatos, anécdotas, con la esperanza de que tomen forma de abrazo, que cruce la distancia que nos separa, y lleguen a un trocito de tu corazón, cubierto de su propio exoesqueleto, que lo hace palpitar, protegiendo tan sensible, delicado y precioso contenido. Refugio del alma clara y luminosa que se escapa por todos y cada uno de tus poros, creando un aura en derredor tuya, dándote esa divina presencia. Etérea. 


Maldigo el tiempo, maldigo la distancia y lamento tu pesar. 


Escribo palabras sinceras, como sincero es mi apoyo, y sincero es el cariño que te tengo. Curioso mundo, que pone tan difíciles las cosas, y tan lejanas… 


Sin dudarlo, me adentraría en el monte de las ánimas, la noche de todos los santos, a buscar tu banda azul, por estúpido que pareciese, si con ello recuperaras tu sonrisa, esa que me inspira, esa que adoro, esa que ilumina oscuros rincones, y acaricia sentimientos yermos e inertes. 


No temas al agua, símbolo de nacimiento, de nuevo comienzo, de principios. No temas ahogarte, no lo harás, no debes. Más, sabiendo que fuera, en la superficie, estoy del todo seguro, te espera alguien especial, que moriría sin ti. Y como el alma une al cuerpo por un hilo invisible de plata, seguro estáis unidos por ese hilo, resistente, como el acero, que nada ni nadie puede quebrar. Y seguro él, está tirando de ese hilo, desesperadamente, pues, aunque quizás ni lo conozcas, si lo necesites, y él a ti. 


El destino, niño caprichoso, juega con amargas cartas, a veces, y quizás retiene el momento de conoceros, por simple diversión. 


Resiste, asciende, eres única, preciosa y especial. Y lo sabes. 


Por último, niña kaótica, decirte una frase que leí, y he adaptado. Dice así: 


“El carácter y la personalidad, no se forman con los Años, sino con los Daños.” 


Estoy seguro que tienes un gran carácter y una fuerte personalidad. Haz uso de tus armas. Demuestra que, bien podrías ser Minerva, hecha carne, y vence a esos fantasmas que perturban tu existir. 


Un beso muy fuerte, mi niña, y un abrazo enorme, que recorra mil kilómetros, y mil años dure, desde otro continente, desde el Sur del Sur.


miércoles, 12 de octubre de 2011

El Arte de Las Musas.





Hoy, mientras África duerme, voy a hablaros de:

- El arte de organizar sensible y lógicamente una combinación coherente de sonidos y silencios, utilizando los principios fundamentales de la melodía, la armonía y el ritmo, mediante la intervención de complejos procesos psico-anímicos.

- El arte de las musas.

- O como se la conoce coloquialmente, LA MÚSICA.

El ser humano, sin duda algo fascinante, capaz de lo más ruin, de lo peor, y luego va, y como si tal cosa, hace esto http://youtu.be/S6yuR8efotI “Solo para Cello nº 1 – Preludio”, por citar algo. 

El único ser vivo que crea música, solo por diversión, simplemente con pretensiones sonoricamente estéticas.

El ser humano, algo fascinante…

No me extrañaría que, como dicen los que creen en la ufología, nos estén observando, vamos, lo que tienen que estar haciendo desde arriba, es flipar en colores.

Personalmente, no concibo mi vida sin ella, “vivo por ella”, como dice la canción. ¡Ja!, ya quisiera yo vivir de la música, pero no soy más que un analfabeto en ese campo.

Cierto es que, toco la batería, la guitarra, y alguna que otra cosilla más por ahí, y dicen los que me conocen, que tengo un gran oído musical. Pero ya sabéis el dicho, “aprendiz de todo, maestro de nada”. Ni idea de solfeo, nunca he ido a un conservatorio, ni he recibido clases de nada, todo lo he aprendido de forma autodidacta. Por diversión, y porque me encanta crear. Adoro la música, la devoro.

Como ya dije anteriormente, cuando algo me gusta, voy “a hierro”.

Lamentablemente, los que considero los mejores en ese campo, se han ido, o se están yendo poco a poco (Jackson, Mercury, Cobain, Cassidy, Elis Regina…) y la lista sigue, sin contar a los clásicos. Que curioso, que desaparezcan tan jóvenes…

No se preocupe señora, que no me olvido de Tino Casal, líbreme el cielo.

Cabe destacar el caso de Eva Cassidy, espectacular, oídla, leed sobre ella, indescriptible. Al igual que la brasileña Elis Regina, impresionante. Auténticas Diosas.

Sin duda, el mejor instrumento, la voz. Quien sepa moldearla, retorcerla y darle forma a su antojo, sin duda, son ángeles terrenales.

Y como tal, Dios los quiere con El.

Y aquí nos dejas a… ¿Pitbull?, venga, seamos serios.

¿Habéis oído hablar de “El día que murió la música”?, tres de febrero de mil novecientos cincuenta y nueve, Buddy Holly, Ritchie Valens y The Big Bopper, la élite del rock and roll, muertos en accidente de aviación. Que curioso…

¿Sabes Dios?, empiezo a creer que te estas montando una fiesta ahí arriba, de putísima madre, así que voy a empezar a portarme bien, porque quiero formar parte de ella.


martes, 11 de octubre de 2011

¿Destino?




Esta mañana, en una cadena de radio local, han entrevistado a un personaje de mi ciudad, el cual, durante la conversación, aludió a la forma que tuvo de conocer a su mujer. El, llegaba tarde para embarcar en un vuelo, y debido a que conocía al personal del aeropuerto (hace muchos años, porque ahora ni por asomo), pudo entrar por la bodega del equipaje, “in extremis”, y durante el trayecto, conoció a la que es su esposa. Lo que me hace preguntarme, ¿de no haber cogido ese vuelo, la habría conocido?, si realmente estaba escrito en su destino, quizás hubiera pasado de otra forma.

¿Cuánto de lo que nos acontece a diario, es fruto del destino?. Probablemente, nunca lo llegaremos ni a imaginar, ilusos, felices de vivir regocijándonos en nuestras pequeñas existencias.

Siempre he creído firmemente que, la ignorancia es la clave para la felicidad, y por ende, cuanto más escarbes, cuanto más busques respuestas, más preguntas te surgirán, muchas de las cuales, sin solución, o al menos, sin posibilidad de obtenerla.

¿Realmente, somos dueños de nuestras vidas?, podemos tomar decisiones, lógicamente, pero, ¿y si no existiera el libre albedrío, de tal modo, que la consecuencia de todos nuestros actos, ya estuviese escrita, por muchas vueltas que diésemos?.

Siempre he dicho, que ya puedes correr lo que quieras, que tu destino, corre más que tú y tarde o temprano,  te alcanzará, sea bueno o malo.

En una ocasión, en mi adolescencia, me gustaba una amiga mía, y a su vez, ella se sentía atraída por otro chico, el cuál le propuso iniciar una relación. Mira tú por donde, ella me pidió consejo sobre qué debía hacer. Tenía que haber sido un cabrón, y haberla aconsejado en beneficio mío, pero fui “gilipollas”, y mi consejo fue, que lo intentara con el chico, diciéndole que “si no lo hacía, quizás más adelante se arrepentiría”. Duraron tres días, tras los cuales, estuvimos  juntos varios años, pero como suele ocurrir, la distancia es enemiga acérrima del amor (teniendo en cuenta, que hace años, ni internet, ni móviles, ni leches).

¿Eso significó que daba igual la decisión que tomara esta chica?, ¿que iba a estar conmigo de todos modos?. No lo sé, pero me hace pensar.

“Vivir, vivir será una gran aventura”. Disfrutaré del trayecto, sin importarme el final del recorrido de este tren, que chirría y traquetea por lo escarpado de la pendiente, pero que me siento afortunado de ocupar.

viernes, 7 de octubre de 2011

La verdadera historia de los tres cerditos.

(O, de cómo cargarse la economía, en tres lecciones).



Cuentan que, había una vez un pueblecito de costa, donde vivían tres hermanitos cerditos, Jorgito, Jaimito, y Antonio García Cifuentes.

Pese a ser trillizos, eran muy diferentes.

Jorgito, vivía en una casita en el monte, hecha de paja, y se dedicaba a la vida contemplativa, y pese a su buena salud, se mantenía de las ayudas sociales, y de los comederos públicos, pero nunca le faltaban sus eurillos para sus cigarrillos aliñados.

Jaimito, era un currito. Vivía cerca de sus dos hermanos, en el monte, en una casita de madera, la cual soportaba una hipoteca de 45 años, al 8% de interés, variable, al alza, y un suelo del 4,5%. Todas las mañanas, se levantaba a las 6:30 am. y trabajaba doce  horas para llegar a casa a la noche, rebentáo, y derrotáo, cobrando 1000 euros mensuales. ¿Vacaciones?, no estaban en su vocabulario.

Antoñito, no era tan listo como Jorgito, ni tan trabajador como Jaimito, pero era muy, muy ambicioso, algo que puede ser una gran virtud, siempre que tengas escrúpulos en la forma de conseguir esas ambiciones. Él no tenía. Vivía en una casita modesta, no tan bonita como la de Jaimito, ni tan pobretona como la de Jorgito. Pero muy sólida.

Veréis niños, a Antoñito, se le ocurrió meterse a político. Primero desde abajo, pero poco a poco, fue escalando posiciones dentro de su partído, y tras mucho peloteo, y pidiendo muchos favores, consiguió llegar a consejero de Obras públicas y Urbanismo. Para ese entonces, su casita no era nada modesta. La fue ampliando, hasta tener un Chalet, digno de su posición social.

Pero he aquí que, cuando estaba en la cima, los señores banqueros y constructores, que lo apoyaron en su escalada meteórica, pasaron factura de honorarios, y el pobre Antoñito, no tuvo más remedio que recalificar los terrenos rústicos donde se ubicaban las casitas de Jorgito y Jaimito.

Posteriormente, con la excusa de la ampliación de la carretera que circunvalaba el pueblecito, expropió las viviendas de sus hermanitos, por cuatro euros de nada.

Y en estas estabamos, niños, cuando llegó el representante de “Construcciones el Lobo, S.L.”, dispuesto a dar el pelotazo padre, de la mano del Sr. Banquero, y nuestro amiguito Antonio García Cifuentes.

Con la ayuda del cerdito político, se hicieron con la contrata de la nueva carretera, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, pues construyeron una promoción de Adosaditos, muy lindos, a 475.000 euros la pieza.

Todo era champán y fresas, los maletines volaban como abejitas cargadas de polen, hasta las pezuñitas de Antoñito, que vivía una fiesta constante.

Entonces, desde el otro lado del océano, llegó el malvado monstruo de la crisis, y esto fue lo que ocurrió.

- El Sr. Banquero se asustó, y cerró el grifo que financiaba la construcción de los Adosaditos, no vaya a ser que el Sr. Lobo no le pagara los plazos, y perdiera dinero.

- El Sr. Lobo, pese a estar cobrando religiosamente las cuotas de los pobres desgraciados que le habían comprado los chalets, a medio construir, dejó la obra parada, pues no entraba dinero de la financiación del Sr. Banquero.

- Antoñito… bueno, Antoñito, que era muy listo, y oliendo el pescao, cogió todo su dinerito, y lo puso a nombre de la mujer, que tenía una cadena de peluquerías, y previa declaración de separación de bienes, justificó todas las “ganancias”, como beneficios de esas peluquerías, después de todo ¿de que forma iba a comprobar la malvada Agencia Tributaria, a cuántas personas peinaba al cabo del día?. Ni que decir tiene, que todos los bienes que adquirían, lo hacían, sólo a nombre de su mujer.

Y ¿Cómo terminó todo?.

Pues el Sr. Lobo, desapareció en combate, disolvió la sociedad, hizo las maletas, y nunca más se supo. Se sospecha que el pobre, está pasándolo muy mal en algún país tropical, con calor, humedad, y esos desagradables lujos que puede pagarse gracias al dinero de los pobres desgraciados.

El sr. Banquero, tan tranquilo, pues el gobierno lo respaldaba, dándole ayudas muuuuyyyyy importantes económica y fiscalmente, para que abriera de nuevo el grifo, y las cuales, se las embolsaba como dividendos, y el grifo lo seguía manteniendo cerrado, dando unos beneficios netos anuales, superiores al año fiscal anterior, pese a la “crisis” (¿como se explica?).

A Antoñito, la fiscalía anti-corrupción, lo procesó, no pudiendo demostrar nada. Estuvo un año en prisión preventiva, a la espera de juicio, y tras el sobreseimiento del caso por falta de pruebas, fue puesto en libertad, gozando de una larga vida, junto a su adinerada esposa, dueña de una cadena de peluquerías muy productivas.

Y ¿qué fue de Jorgito y Jaimíto?

A Jorgito le concedieron una vivienda de protección oficial, de forma sospechosa, que no paga, y sigue aficionado a los cigarrillos de la risa.

Y Jaimito, con las cuatro perras que le dieron por su propiedad, liquido la hipoteca, e intentó comprarse una casita modesta, pero como el Sr. Banquero, a causa de su humilde sueldo,  pese a tener un historial de pagos intachable, no le concedió la nueva hipoteca, se vio obligado a vivir de alquiler, en un pisito, que le sale al mes la módica cantidad de 600 eurillos y ya debe 3 cuotas, pues la empresa en la que trabajaba, acogiéndose a un expediente de regulación de empleo, con el beneplácito del gobierno, echó a la calle a la mitad de la plantilla. ¡Ole!.

Moraleja: Medio País se levanta para trabajar, y la otra mitad, se levanta para engañar a los que trabajan.

Otra moraleja: A ver si abrimos los ojos de una puñetera vez en este país, que estamos SOCIABILIZANDO las pérdidas de las grandes corporaciones, y ellos, siguen PRIVATIZANDO los beneficios. ¿A que jugamos?, O dicho de otro modo, cuando me va bien, para mi, y cuando me va mal, a apechugar con las pérdidas, compadres.

Ahora, me vienen, con que van a gravar más a los bancos, y el banco dice, poco más o menos, - ah, pues estupendo, con subir las comisiones, cubro esa subida de gravámenes, y además aumento los beneficios.-  ¡Ole, ole y ole!

A este paso, volvemos de cabeza a la España profunda, si es que alguna vez, salimos de ella.

Y lo peorcísimo de todo, es que no se ve alternativa. Son el mismo perro, pero con distinto collar.

¡¡Sálvame Superman!!.

miércoles, 5 de octubre de 2011

Las letras de mi vida. 1

Hoy: El canto de la sirena




Esta noche, mientras África duerme, inauguro una nueva sección, dedicada a esas canciones que, en algún momento determinado, significaron algo en mi vida,  asociadas a momentos buenos y no tan buenos, pero todos partes del entramado del que estoy hecho.

La letra que he elegido hoy, es de la canción "El canto de la sirena", de un grupo gallego, llamado "Los limones", fantásticos. Para saber más, a google, que para eso esta.

Y dice así:


A fuerza de verte llorar 
aprendí de tus lágrimas, 
que el cielo está al lado del mar, 
que yo soy solamente sal. 
  
Sacar de las algas la flor, 

de la espuma el antídoto,  
veneno en las olas tiró, 

cuando vino a decir adiós. 

O tal vez, 

por donde las aguas, 
no salpican, y sienta la sed, 

que me deja estar en tu red. 


Inventándome alguna canción 
que nunca escucharía Dios 


Porque odio el amor,  
te necesito y no sé dónde voy, 
solo estaba mejor. 


No puedes convertir en pies, 

todo lo que yo sé querer,  
si de una sirena tal vez, 

salió la primera mujer. 


Salí desde el fondo del mar, 
y si te pudiera encontrar,  
por ti hasta podría cambiar, 

y por la vida saber andar. 

Mira esta vez, 

lo que has dejado, 
esparcidas las conchas tiré, 

para que las pisen tus pies, 
y me llegues a odiar, como yo, 

he llegado a odiar el amor. 


Mírame hoy, 
te necesito y no sé dónde voy, 
solo estaba mejor. 

Si esta vez, 

quieres motivos, 
Yo me olvido, pero también sé, 

que nací y que me moriré. 
Que por haber escuchado su voz, 

hoy me estoy haciendo mayor. 


Y mírame hoy, 
te necesito, y no sé dónde voy, 
solo estaba mejor. 

Mírame hoy, 

te necesito y no sé dónde voy, 
Solo estaba mejor. 


Mírame hoy, 
te necesito y no sé dónde voy.